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viernes, 29 de mayo de 2015

Génesis

1  En el principio fue Yiv.
2 La Tierra no existía todavía, y el espíritu de Yiv se mecía en un columpio sobre el vacío infinito del universo.
3 Y dijo Yiv: canten los espíritus menores para conformar al universo. Y se hizo la luz junto con la oscuridad.
4 Y vio Yiv que la luz y la oscuridad eran relativas. Y que en apariencia estaban separadas.
5 Y llamó Yiv a la luz blanca y a las tinieblas negro. Y le parecieron buenos colores para comenzar la creación.
6 Luego dijo Yiv: Haya expansión entre los átomos densamente compactados entre sí.
7 E hizo Yiv la expansión, y por primera vez se hizo el universo.
8 Y llamó Yiv a la expansión universo. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.
9 Dijo también Yiv: Júntense las partículas dispersas y conformen planetas, soles y satélites.
10 Y llamó Yiv a los soles estrellas y a los planetas mundos.
11 Después dijo Yiv:  enfríese la Tierra y libérese a la atmósfera el agua contenida dentro de su seno y crezcan las primeras formas de vida.
12 Se enfrió, pues, la Tierra y se formaron los aminoácidos esenciales para la vida.
13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero.
14 Dijo luego Yiv: rote la tierra en torno al sol y que de la apariencia de que el sol y la luna giran en torno a ella como indicador del tiempo.
15 Y el sol alumbre y la luna reflecte la luz del sol. Y fue así.
16 Y le sonrió Yiv a los dos astros que posibilitarían la vida en la tierra: el sol y la luna.
17 Y les dio orden de mantener su distancia respecto a la Tierra.
18 Y para influir en la fotosíntesis y en las mareas.
19 Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.
20 Dijo Yiv: Produzcan las aguas seres vivientes, y fueron los coacervados, estromatolitos y demás criaturas monocelulares.
21 Y creó Yiv los grandes animales marinos sin mandíbula.  Todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género. Y vio Yiv que era relativo.
22 Y Yiv los bendijo, diciendo: evolucionad como lo hacéis, apegándose a los criterios de la selección natural.
23 Y fue la tarde y la mañana el día quinto.
24 Luego dijo Yiv: Produzca la deriva genética seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.
25 Y miró Yiv cómo evolucionaban las criaturas bajo las normas dadas según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Yiv que era relativo.
26 Entonces dijo Yiv: Hagamos al hombre, conforme a similitud de los demás primates; y que viva en armonía (por ahora) con los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
27 Y creó Yiv al hombre a semejanza de un simio errante hijo de la naturaleza y la cultura; varón y hembra los creó. Hombre y mujer terminaron siendo.
28 Y los bendijo Yiv, y les dijo: Sed hijos de vuestra libertad; moderad vuestra reproducción, y respetad la Tierra y sus seres, que no son esclavos vuestros, sino compañeros de vida. Ved un espejo de vosotros mismos  en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
29 Y dijo Yiv: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Pero también se las he dado a las demás criaturas, y ustedes no tienen ninguna clase de privilegios respecto a ellas, salvo la razón humana.
30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer, no para divertirse asesinándolas. Y fue así.
31 Y vio Yiv todo lo que había hecho, y he aquí que era relativo en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
2  Fueron, pues, acabados el universo y la tierra, y todo el ejército de ellos.
2 Y acabó Yiv en el día séptimo la obra que hizo; y no reposó, sino que miró con detenimiento el desarrollo de los hechos. Tomó notas.
3 Y bendijo Yiv al día séptimo, y lo santificó, porque en él pudo contemplar la magnificencia de su creación sin detenerse a fijar más leyes físicas y químicas.

Desmontando a Pio Moa


Rebatiendo "Por qué el “gaymonio” nunca será matrimonio"


Es una obviedad que los órganos sexuales masculinos y femeninos son diferentes y complementarios, y que el dimorfismo sexual está más acentuado en el ser humano que en los demás mamíferos o la mayoría de ellos. Lo que no ocurre con los homosexuales. (Confunde dimorfismo sexual con orientación sexual)

Es evidente que la diferencia y complementaridad se extiende mucho más allá del aspecto externo y  los órganos sexuales: incluye temperamentos, conductas,  tendencias…  El carácter naturalmente diferenciado masculino/femenino es tan fuerte que a menudo  se muestra entre los homosexuales en una forma fingida o paródica. (Ni el carácter masculino/femenino es naturalmente diferenciado, sino un producto de la dicotomía naturaleza-cultura. Los drag queen son los que “fingen o parodian” lo femenino, muchos de ellos ni son homosexuales ni representan lo que todo homosexual hace)

La sexualidad tiene una faceta de juego placentero y otra, más profunda y decisiva, de  reproducción o mantenimiento de la especie. Esto último no ocurre con el  amor homosexual, naturalmente estéril. (Bajo la misma premisa sería una tara el matrimonio de una persona estéril con una fértil, o dos estériles)

Por consiguiente, es evidente que no hay igualdad ni equivalencia entre la homosexualidad y la sexualidad normal, y por estas razones la homosexualidad es una anomalía. (Las conclusiones no se siguen de las premisas. Construyamos una falacia al mismo nivel y se entenderán más claramente las implicaciones de esta construcción: la economía occidental tiene una faceta de acumulación y otra, más profunda y decisiva, de reproducción del capital y mantenimiento del sistema económico.  Esto último no ocurre con la tribus australianas, naturalmente ajenas a las lógicas capitalistas. Por consiguiente es evidente que no hay igualdad ni equivalencia entre la caza-recolección y la economía normal, y por estas razones la caza-recolección es una anomalía) 
Como otras muchas anomalías, se trata de cuestiones personales e íntimas, que cada cual soluciona como puede. Al respecto debe diferenciarse entre homosexualidad y homosexualismo. Este último es una ideología que pretende borrar tan obvias diferencias identificando la homosexualidad como una sexualidad normal e incluso como motivo de orgullo. (Se incurre en el error metodológico de buscar equivalencias entre relaciones de distinta función. Lo que se entiende en occidente por “sexualidad normal” viene de una visión cristiana para la cual no pecaminoso vendría a ser lo no natural. Las conductas homoeróticas anteceden a la cultura, y son más naturales, por así decirlo, que cualquier otra creación cultural, como el vestido. El autor no aporta pruebas que demuestren que la homosexualidad es una anomalía, un desorden de la salud que puede estudiarse de formas objetivas por la medicina. La homosexualidad es una de las tantas formas de sexualidad humana.)

Como todas las ideologías, el homosexualismo afirma representar al colectivo de los homosexuales, pero lo representa tanto como el marxismo a los obreros o el feminismo a las mujeres. Se trata de una representación ficticia cuyo ejercicio mezcla un victimismo con una agresividad extremos, y a menudo una obscenidad chocante. (Los juicios sentimentales del autor no deberían importar en cuestión, mas aquí se expresan)

Desde el punto de vista del mero placer sexual no es precisa la unión duradera, aunque pueda darse. Ni siquiera es preciso limitar su práctica a los adultos, también puede justificarse por ello la pederastia, la zoofilia o cualquier forma de las tradicionalmente calificadas de  aberrantes, pero que la nueva ideología tiende a colocar asimismo al nivel de lo normal. (Falacia de hombre de paja adjunta a una generalización apresurada)
La unión duradera o matrimonio se justifica  sobre todo por la necesidad biológica de crear una familia, se consiga o no, y de proteger y educar a los hijos, algo biológicamente  fuera del alcance de la homosexualidad. (El matrimonio es una institución cultural, y es mentira que se justifique sobre todo a la necesidad de crear una familia. El matrimonio en occidente existe para legitimar las relaciones sexuales. En otras sociedades implica funciones de carácter distinto. Se debe tomar en cuenta que en otras culturas el padre biológico carece de estatuto paternal ante el hijo de la madre, papel que puede representar el hermano de la madre)

Partiendo de diversas ideologías, el matrimonio tradicional ha sido atacado por “burgués”, “patriarcal”, etc. A él se le oponía el “amor libre”, basado en la mera atracción sexual pero sin compromiso duradero,  y poco apropiado para la descendencia y la educación de los hijos. El amor “libre” se presentaba como una salida revolucionaria más “auténtica” y menos “hipócrita”. A nadie se le ocurría, empezando por los propios homosexuales, un “matrimonio” entre personas del mismo sexo. (Ha sido de sobra demostrado que el matrimonio occidental es producto del patriarcado)
El “amor libre”, precisamente por sus malas consecuencias para la reproducción y la educación de los hijos, y por los traumas psíquicos ocasionados a mucha gente debido a la falta de compromiso, ha fracasado en gran parte y  no ha podido erradicar la familia tradicional, de raíz cristiana, aunque la ha debilitado mucho. La reivindicación del “matrimonio”  entre personas del mismo sexo,  que en definitiva pueden ser más de dos,  creo que puede entenderse como una segunda oleada de ataque al matrimonio y la familia, caricaturizándolos  y desprestigiándolos.  (Nadie en su sano juicio intenta caricaturizar ni desprestigiar al matrimonio heterosexual, lo que se intenta es una equidad de derechos entre las personas que gozan de otras orientaciones y las heterosexuales. Se incurre en la paranoia de ver a la homosexualidad como una ideología que deliberada y perversamente tiene como único fin destruir los valores cristianos, y no construir los propios al margen de este)

La invocación homosexualista a la igualdad y los derechos carece aquí de sentido, pues obviamente se trata de cosas desiguales y con efectos muy desiguales. Que dos o más  homosexuales tengan derecho a vivir en parejas o grupos nunca hará de ellos un matrimonio ni es razón para un derecho,  como  la ceguera no da derecho a jugar en los equipos de baloncesto normales. (El derecho y la costumbre son cosas distintas. Derecho es el orden normativo e institucional de la conducta humana en sociedad inspirado en postulados de justicia y certeza jurídica, cuya base son las relaciones sociales existentes que determinan su contenido y carácter en un lugar y momento dado. Son el conjunto de leyes creadas por el Estado. El derecho es una construcción cultural histórica que no está ajena al cambio y la reestructuración. Los derechos humanos universales están a menudo contemplados en la ley y garantizados por ella, a través de los tratados, el derecho internacional consuetudinario, los principios generales y otras fuentes del derecho internacional. El derecho internacional de los derechos humanos establece las obligaciones que tienen los gobiernos de tomar medidas en determinadas situaciones, o de abstenerse de actuar de determinada forma en otras, a fin de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de los individuos o grupos.

Dada su indisimulable desigualdad, los homosexualistas van más allá en sus obsesión igualitaria y extienden sus reivindicaciones hasta  un supuesto derecho a disponer de hijos,  mediante inseminación artificial o adopción. Ello constituye un ataque directo al primer derecho de los niños: tener un padre y una madre. La argucia habitual insiste en el amor como primer derecho de los niños, y por lo visto los “matrimonios” homosexuales tienen mucho de ese amor. Pero el amor a los niños empieza por reconocer su derecho a un padre y una madre. De otro modo ese “amor” recuerda al que pueda despertar  una mascota, que ciertamente suele ser intenso. (Se toman como supuestos ciertos derechos que desagradan al autor, y los que no le agradan son definitivamente incuestionables: el derecho al tener un padre y una madre. En este caso las parejas infértiles que recurren a la inseminación artificial, las madres solteras, los padres solteros y mujeres que recurren a bancos de esperma porque no desean formar una pareja estarían contraviniendo los derechos fundamentales del niño)

No es casual que el homosexualismo  vaya de la mano con el feminismo abortista, invocando supuestos derechos de “la mujer” a prescindir del padre y destruir vidas humanas  en su seno por la conveniencia que se estime oportuna. (Falacia de arreglo de bulto. El feminismo es un conjunto heterogéneo de ideologías y de movimientos políticos, culturales y económicos que tienen como objetivo la igualdad de derechos entre varones y mujeres, así como cuestionar la dominación y la violencia de los hombres sobre las mujeres y la asignación de roles sociales según el género, y puede ser o no abortista. La mujer no tiene supuestos derechos, tiene derechos claros sobre su cuerpo y sobre su vida, al igual que el hombre, que están establecidos por la ley)


El homosexualismo y el abortismo testimonian una decadencia moral y social profunda de los países occidentales. Más peligrosa cuanto más consiguen influir en la gente a través de poderosos y muy agresivos medios de difusión, y de un poder político perverso. (La homosexualidad y el aborto testimonian un cambio cultural, lo de decadencia moral es un juicio subjetivo no demostrado y escasamente justificado dentro de un marco de etnocentrismo moralista de corte cristiano)