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viernes, 23 de septiembre de 2016

Castaneda y otros pseudocientíficos sociales

(Tentativa)

Mario Bunge, físico y filósofo, postula en una de sus conferencias que las ciencias tienen, parafraseo “lagunas de pseudociencia”. La antropología, la arqueología y la historia no son la excepción. La antropología, por ejemplo, es una disciplina que es particularmente receptiva a respaldar ideas que no tienen criterios de cientificidad, en un afán de parecer holísticos o abiertos a la multiculturalidad. Se plantea que hay una diversidad de epistemologías, que limitarse a una es condenarse, de alguna forma a una visión reduccionista de la realidad. Lo cierto es que hay saberes tradicionales que alegan tener una efectividad que no ha sido respaldada por la ciencia. No se plantea que no dichos saberes no puedan integrarse debidamente al conocimiento científico, si logran cumplir los criterios que se aplican en ciencias. Lo grave es que se presenta como un conocimiento que puede colocarse en igualdad de términos con el científico.

El antropólogo, el arqueólogo y el historiador están atravesados por la ideología. Esto es inevitable. Pero existen distintos métodos propios de los distintos niveles de las ciencias, que están diseñados para hacer una investigación rigurosa y evitar, en la medida de lo posible, los sesgos. El método científico es algo general, si bien cada ciencia tiene sus particularidades. No se puede reducir el conocimiento a biologicismos o culturalismos extremos sin caer en reduccionismos que limitan la teoría. Una ciencia que se niega a considerar las teorías de las otras ciencias está condenada a la endogamia. Ciertos científicos sociales han defendido, desde sus disciplinas, prácticas como la homeopatía, el psicoanálisis, la acupuntura, entre otras. No hacen caso, ya sea por falta de información o deliberadamente, de lo que ciencias como la química, la biología y la medicina tienen qué decir acerca de estas prácticas sin fundamento. En México hay demasiada corrección política frente a prácticas como la llamada medicina tradicional mexicana, sobre la cual esperamos hacer un vídeo próximamente. 

Tenemos en la antropología personajes como Castaneda, al que más de alguno se refiere como un creador de mitos. Si Castaneda conoció o no realmente a Don Juan o fue un personaje salido de su puño y letra es algo que no sabemos. El relato de las peripecias de Castaneda y don Juan parece, a primera vista, convincente: Un antropólogo egresado de la UCLA regresa de hacer trabajo de campo. Recoge las enseñanzas de un chamán un tanto singular, el cual dice ser un brujo yaqui. La narrativa es convincente, pero al contrastar lo que se narra salen a la luz algunas contradicciones y datos que hacen sospechar de la falta de veracidad de lo que nos cuenta Carlos.

Castaneda y Don Juan asemejan a don Quijote y a Sancho. Castaneda encarna al hombre realista pero un tanto ingenuo, mientras Don Juan es un hombre que adopta un pensamiento mágico, que roza lo maravilloso. Cuando Castaneda entrevista a Don Juan, notamos que es Don Juan es el que toma las riendas, por así decirlo. Don Juan es quien maneja los conceptos, quien domina los saberes. Castaneda aparece como un antropólogo inocente que cree comprender a Don Juan, mientras este le muestra, a lo largo de la experiencia cotidiana, que tiene una visión ingenua de lo que es el chamanismo. Al igual que Sancho, se va transformando a través del tiempo del relato y termina siendo como él. Ya Cervantes había creado un informante ficticio, Cide Hamete Benengeli, historiador que supuestamente proporcionó la mayor parte del material que podemos leer en el Quijote. Y es probable que Castaneda haya hecho algo similar.  La clara diferencia es que cuando estamos frente al Quijote nos sabemos frente a una novela. 


De quedar las aventuras de Castaneda, sus transformaciones en cuervo, sus diálogos con coyotes y todo tipo de experiencias inverosímiles de las que no da prueba alguna, en el terreno de la ficción, no habría ningún problema con este tipo de obras. El detalle es que estos escritos se presentan como las etnografías auténticas de un hombre occidental que se enfrentó a un cambio trascendental de mano de Don Juan. Es por esto que la obra de Castaneda es antropología de ficción. El principal detractor de Castaneda, Richard de Mille “señaló las contradicciones internas en los informes de campo de Castaneda y la ausencia de detalles convincentes. “Durante nueve años de recoger plantas y cazar animales con don Juan, Carlos no aprendió un nombre indio para ninguna planta o animal” Eso hace sospechar de la veracidad del relato. Por otra parte, existe un libro del mismo de Mille, intitulado The papers of don Juan, en el que se recogen frases de distintos autores, como Wittgenstein, que presuntamente fueron dichas por Don Juan. O don Juan había leído a estos autores y los citaba con gran familiaridad o Castaneda tomó esas frases y las puso en boca de Don Juan.

Castaneda vertió en Las enseñanzas de Don Juan sus propias apreciaciones, inspiradas, al parecer, por su trabajo de campo y sus estudios antropológicos. A nadie se le ocurre pensar que La Araucana de Alonso de Ercilla, que fue testigo de la guerra de Arauco, o El Diosero, de Francisco Rojas, son etnografías, si bien se inspiran en una realidad, a la que recrean bajo una óptica literaria. Castaneda, a diferencia de Rojas o Ercilla, presenta su trabajo como un estudio antropológico, cuando no lo es. Hay quien va más allá y sugiere que Castaneda no viajó más allá de la Biblioteca de su Universidad, donde creo al personaje de Don Juan. 

El caso de J.J. Benítez es todavía más triste. Ejemplifica la falta de ética en el periodismo. Aunque el caso anteriormente mencionado también adolece de este error.  Sus afirmaciones buscan crear polémica, que en sí no es algo malo, sino que la crea basada en afirmaciones sin sustento alguno, muchas veces descabelladas. Benítez dice estar absolutamente convencido del llamado fenómeno ovni. ¿Y qué pruebas hay del mentado fenómeno? ¿Hay algo más allá numerosos testimonios sobre el tema? Es sabido que los testimonios no constituyen pruebas científicas. ¿Existen investigaciones serias que respalden la existencia del citado fenómeno? Por el momento, no lo parece. 

En una de sus entrevistas, asegura que Caballo de Troya no es en sí una novela. Asegura que, al ir a México fue llamado por un oficial retirado de la Fuerza Aérea Norteamericana. El cual le dio "una información que dio pie a Caballo de Troya (...) Lo que pasa en que hay mucha gente que piensa que es una novela. Y yo ya no discuto. Si a alguien le parece una novela, pues estupendo. Yo sé que no es una novela. (...) Yo soy periodista y escrito mucho y entonces la gente cree que soy escritor." Usted imagine que García Márquez, periodista y escritor, hubiese asegurado que Cien años de soledad no es una novela, sino una investigación periodística basada en los diáfanos testimonios de un ex oficial estadounidense emparentado con Francis Drake, el cual viajó a otro multiverso. Descabellado, ¿no?

Cito a Jeff Jarvis: “¿No es la defensa de los principios y del público la verdadera esencia del periodismo? Las decisiones que tomamos acerca de qué cubrir y cómo cubrirlo y qué necesita saber el público son actos en defensa en nombre del público. ¿No creemos que actuamos en su interés?”

Es sabido que J.J. Benítez tuvo hace algunos años un programa llamado Planeta Encantado, desde donde se dedicaba a desinformar, como hacen hoy en día blogueros como Vicente Fuentes o J.L. de Mundo Desconocido. Luis Alfonso Gámez, periodista, nos dice, desde su blog, Magonia, que él creía entre otras cosas que “decir que hay pruebas de que el hombre convivió con los dinosaurios, afirmar que un poder mágico permitió transportar las estatuas de la isla de pascua hasta su ubicación definitiva, sostener que el pueblo dogon tuvo en el pasado contacto con extraterrestres, sentar a Jesús en el Coliseo romano años antes de que el edificio existiera, asegurar que hay pruebas de que existía el comercio entre Europa y América, sostener que “la sábana santa prueba la existencia de Jesús de Nazaret, hablar de la ficticia arca de la alianza como un arma de destrucción masiva, entre otras tantas afirmaciones descabelladas, era tergiversar la Historia y mentir, y divulgarlo en un programa de televisión, engañar al público. 

En la historia, tenemos a un pseudocientífico harto notable: Luis Pio Moa. Un amigo historiador, cuyo twitter es @arabistakgb responde a ciertas preguntas al respecto: 

¿Consideras que Pio Moa es un autor pseudocientífico? De serlo, ¿cuales son sus principales errores y cómo afecta la labor de los historiadores reales?


"Sí, es un autor pseudo-científico, ya que se presenta como historiador cuando desconoce la metodología de la labor historiográfica. Básicamente su obra en torno a la Segunda República, la Guerra Civil y el Franquismo es un "copia y pega" de historiadores adeptos al franquismo cuyas tesis están desfasadas, entre ellos Ricardo de la Cierva.

Afecta en la medida de que las obras de Pío Moa (o la de algún discípulo suyo, como César Vidal) son best sellers e influyen más a nivel social que las obras de historiadores profesionales como podrían ser Gabriel Jackson, Paul Preston, Pierre Vilar, Javier Tusell, etc."

En palabras de Reig Tapia, «las pretendidas tesis del señor Moa no son sino los mejores tópicos y clichés franquistas apenas resumidos y reescritos» En resumen, son viejas tesis, muchas de ellas desechadas, que se han vuelto a plantear con insistencia bajo un aura de revisionismo. En España, las obras del Sr. Moa gozan de significativa popularidad dentro de la derecha española. El mismo Aznar dijo respaldar sus tesis. 

Pio Moa pertenece a esa corriente que se hace llamar revisionismo histórico, que en algunos casos no es sino un eufemismo para ocultar el negacionismo:

¿Qué es el revisionismo? Tomemos la definición de Francisco Sevillano Calero, tomada de El revisionismo historiográfico, sobre el pasado reciente en España “instrumentación ideológica del pasado, manifestado en una línea de discurso polémico como manifestación de la verdad frente a la versión canónica-oficialista y/o académica”

Daniel García González, historiador, comenta al respecto en El fenómeno revisionista en España: en torno a Pío Moa, en su blog Minucias Públicas, refiriéndose a los primeros autores negacionistas que se presentaron como revisionistas Estos autores negacionistas (…) negaron o al menos pusieron en cuestión el holocausto judío y se auto-denominaron revisionistas para poder, así, dignificarse frente a la adversa opinión internacional. Los negacionistas del holocausto consiguieron pervertir un término que originalmente había servido para definir la labor básica de todo historiador: revisar y contrastar hipótesis de forma continuada y no dogmática. Los negacionistas se adueñaron del revisionismo.”

Este autor sostiene opiniones polémicas, tales como que la democracia en España viene de la dictadura franquista, la homosexualidad es una tara, que el "homosexualismo" que para él es algo así como una homosexualidad militante que promueve estar orullosos de lo que para él es una tara . Al parecer, este señor no se limita a contaminar la historia con su discurso de odio. Pero eso lo dejo a su consideración. 


La actitud de personas como Pio Moa coincide con las de Benítez  y Castaneda. Todos ellos hacen afirmaciones polémicas, no presentan la evidencia completa, son claramente exitosos en sus respectivos campos y han logrado engañar a la opinión pública. Pio Moa hace pasar sus trabajos por historia, pero, como vemos, pasa del método historiográfico. Benítez hace caso omiso de la ética periodística y del mismo modo pasa del método científico. Los temas que maneja, como el del supuesto fenómeno ovni y la temática religiosa tipo newage causan un gran morbo en la población.

La pseudociencia puede ser utilizada para manipular ideológicamente a un público que no está formado en cuestiones científicas. Es más fácil manipular a las masas no especializadas que a los académicos, aunque estos tampoco estén exentos de ser engañados. En esto consiste el peligro de la divulgación pseudocientífica, y no es una exageración el pensar que este tipo de actitudes ocasionan un grave daño al conocimiento, alimentan la paranoia, las ideas irracionales de todo tipo, nutren enciclopedias como Metapedia y sirven, en mayor o menor medida, para justificar el racismo, el sexismo, la homofobia y otras relaciones de opresión.

La pseudociencia afecta en la medida de que la obras de Castaneda tienen más influencia a nivel social que el trabajo de antropólogos serios, como Maurice Godelier, Levi-Strauss Marvin Harris, Bonfil Batalla o Díaz Polanco, cuando las obras de J.J. Benítez son miradas como un ejemplo de lo que es el periodismo y se toma a las obras de Pio Moa como una versión seria, valiente y veraz del periodo franquista, distorsionado, según Moa, por la izquierda.




JJ Benítez conoce a un alien y dice que Caballo de Troya es real https://www.youtube.com/watch?v=HPPNFGT4Qi8


Sevillano Calero, Francisco: «El revisionismo historiográfico, sobre el pasado reciente en España», Pasado y Memoria. Revista de Historia Contemporánea, 6, 2007, pp. 183-190.
El enlace http://rua.ua.es/dspace/handle/10045/14167#vpreview




jueves, 19 de mayo de 2016

"El desvergonzado gorroneo de Marx"

El otro día me topé con un liberal en Twitter. Su hilo sobre Marx me pareció tan impertinente que lo transcribo a continuación. 

"El desvergonzado gorroneo de Marx"



"Uno de los rasgos característicos de Karl Marx fue su desvergonzado gorroneo a amigos y familiares. Así es que Marx tomó dinero de toda fuente disponible: su padre, su madre y a lo largo de toda su vida adulta, de su muy sufrido amigo y discípulo abyecto, Engels sino que también lo hizo psicológicamente. Persuadió a Engels para reconociese a su hijo ilegítimo, el que  tuvo con la criada de la familia aristocrática de su mujer Jenny. Marx, gastador insaciable de dinero ajeno, siempre se quejó de la falta de medios financieros. A Engels le reprochó su falta de generosidad. 

En 1868 Marx insistió en que no podía conformarse con una renta anual de menos de 400-500 libras una cuantiosa suma, teniendo en cuenta que la décima parte superior d los ingleses ganaban una renta media de solo 72 libras al año Karl Marx, el autoproclamado enemigo de la explotación del hombre por el hombre, no solo explotó financieramente a Engels. Marx, en su Miseria de la filosofía dice: "Al hacerse con nuevas fuerzas productivas, los hombres cambian su modo de producción y al cambiar su modo de producción, su medio de ganarse la vida,  cambian el resto de todas sus relaciones sociales. El molino manual te da la sociedad del señor feudal; la máquina de vapor, la capitalista industrial. La primera falacia es: ¿de dónde proviene esta tecnología? ¿Cómo cambian o mejoran? Quién las pone en marcha? 

Una de las claves del entramado de falacias que conforma el sistema marxiano es que Marx jamás trata de dar una respuesta. Y lo cierto es que no puede, ya que si atribuyese a las acciones humanas, individuales, el estado de la tecnología o el cambio  tecnológico, todo su sistema se vendría abajo. Porque en este caso, la conciencia humana, y la individual en particular, estaría determinando las fuerzas productivas materiales y no al revés. Además, un invento tecnológico no es algo material. Es el producto de un proceso mental, de un discurrir y concebir nuevas ideas. Las herramientas y las máquinas pueden llamarse materiales, pero hay previamente una operación mental que las creó. El materialismo marxiano no da cuenta del origen de los fenómenos "superestructurales" e "ideológicos" remontándose hasta sus raíces materiales. Por otro lado, los procesos tecnológicos no sólo requieren invenciones, sino también ahorro e inversión de capital. En este sentido, las relaciones de producción, el sistema jurídico y de derechos de propiedad, son los que contribuyen a determinar si se fomentará o no el ahorro y la inversión. 

Una vez más, el orden casual discurre de las ideas, los principios y la superestructura jurídica y de derechos de propiedad hacia lo que se supone que es la base. De igual forma, no se invertirá en máquinas a menos que en la sociedad se dé una división del trabajo suficientemente extendida. De nuevo, son las relaciones sociales, la división del trabajo y el intercambio cooperativos de la sociedad los que determinan la extensión y el desarrollo de la tecnología, y no al contrario. Aparte de estas deficiencias lógicas, la doctrina materialista es fácticamente absurda. Es evidente que el molino manual que imperó en la antigua Sumeria no "te dio" una sociedad feudal. El determinismo tecnológico hizo que Marx alabase todo invento nuevo importante como la fuerza productiva material mágica que daría lugar, de modo inexorable, a la revolución socialista. Wilhelm Liebknecht, amigo de Marx, refiere que, en cierta ocasión, Marx acudió a una exposición de locomotoras eléctricas en Londres y concluyó, encantado que la electricidad originaría la inevitable revolución comunista. Persuadió a Engels para reconociese a su hijo ilegítimo, el que tuvo con la criada de la familia aristocrática de su mujer Jenny."

miércoles, 4 de mayo de 2016

Caperucita roja

Había una vez una adorable niña marxista leninista que era querida por todos los socialistas que la conocían, pero sobre todo por su abuelita. Cierta vez, su madre le regaló una pequeña caperuza de color rojo, con la hoz y el martillo bordados. Le quedaba tan antifascista que ella nunca quería desprenderse de ella, así que la empezaron a llamar Caperucita Roja. Un día su madre le dijo:

-          Ven, Caperucita Roja, aquí tengo medios de consumo necesarios, llévaselos en esta canasta a tu abuelita, que está enferma y débil. Esto la ayudará. Vete ahora temprano, antes de que caliente el día, y en el camino ve tranquila y con cuidado. No te apartes de la ruta. Y cuando entres a su dormitorio no olvides decirle: La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.  Recuerda el trabajo contenido en estos bienes de uso, y que detrás de ellos hay personas que invirtieron tiempo de trabajo socialmente necesario. ¡Ah!, ten cuidado con los curas y demás cristofascistas.

-          No te preocupes, haré bien todo, dijo Caperucita Roja.

Tomó las cosas y se despidió cariñosamente. "Esos curas me comen el coño. Mi mamá reproduce la cultura machista. Es por la cultura patriarcal que aprendió de niña. Pero no es algo que no se pueda erradicar.”, se decía. La abuelita vivía en el bosque, como a un kilómetro de su casa. Caperucita Roja atravesó por el bosque. Quería saludar a sus amigos maquis y anarquistas. De pronto, le salió al paso un sacerdote. Era grueso y viejo. Caperucita Roja no sabía que ese engendro vivía de vender opio apara adormecer a las masas oprimidas, sin atender a las causas sociales del sufrimiento humano.

-          Buenos días, Caperucita Roja -  dijo el cura.
-          Buenas… cura –
-          ¿A dónde vas tan temprano, chiquita bonita?
-          Con un familiar. Y déjate de apelativos sexistas, que ni soy tu chiquita ni estoy para gustarte.
-          ¿Y qué llevas en esa canasta?
-          Algo que no te importa, cabrón.
-          ¿Y adonde vive tu familiar, Caperucita Roja?"
-          Detrás de una lomita.

El cura se dijo en silencio a sí mismo: "¡Qué pesada! Pero está de buen verse, y seguramente el clero me protegerá si la pillo. Entonces acompañó a Caperucita Roja un pequeño tramo del camino y luego le dijo:

-          Mira Caperucita, que lindas flores se ven por allá, ¿por qué no vas y recoges algunas?
-          Cógelas tú, que no soy tu criada.
-          Yo creo que no te has dado cuenta de lo dulce que cantan los pajaritos. Es que vas tan apurada en el camino, mientras que todo el bosque está lleno de maravillas.
-          Déjese de cursilerías y póngase a trabajar por la emancipación del proletariado. Es más: ¡No tengo por qué estar hablando contigo! ¡Y me estás acosando, machista de mierda!

Mientras tanto, Caperucita Roja, se puso a hablar de conciencia de clase con un campesino. El cura recordó haber bautizado a un primo de aquella niña, e intuyó que iba a ver a su abuela enferma, a la que él confesaba. Aprovechó el tiempo y corrió directo a la casa de la abuelita y tocó a la puerta.
-          ¿Quién es? - preguntó la abuela
-          Caperucita roja. Traigo verduras y zumo de frutas. Ábreme.
-          Mueve la cerradura y abre tú. Estoy muy débil.


El cura movió la cerradura, abrió la puerta, y sin decir una palabra más, se fue directo a la cama de la abuelita, la ató y la encerró en un ropero. Enseguida se puso ropa de ella, se colocó un gorro, se metió en la cama y cerró las cortinas. “Travestirse y violar es pecado, pero como tengo una relación personal con Dios, él me perdonará.” Se dijo.
Caperucita se acordó de su abuelita y se puso en camino hacia ella. Llegó cantando la Internacional. Se sorprendió al encontrar la puerta abierta. Al entrar a la casa, sintió tan extraño presentimiento.: "Aquí huele medio facha", se dijo. Entonces gritó: "¡Buenos días!," pero no hubo respuesta, así que fue al dormitorio y abrió las cortinas. Allí parecía estar la abuelita con su gorro cubriéndole toda la cara, y con una apariencia muy extraña.

- Abuelita, ¡qué aburguesamiento más grande tienes!
- Es para darte medios de producción.
- Abuelita, ¡qué crucifijo más grande tienes!
- Es para congeniar con Teología de la Liberación.
- Abuelita, ¡pero qué p...! ¿Qué es eso, coño?
- Es para amarnos como lo manda el Decamerón.

Y no había terminado de decir lo anterior, cuando de un salto salió de la cama y pilló a Caperucita. La manoseó y la besó, pero como el miembro no le funcionaba, desistió de otras cosas.

El cura se sintió cansado. Decidió hacer una siesta y se volvió a tirar en la cama. Comenzó a roncar como motocicleta. Un anarquista que por casualidad pasaba en ese momento por allí, escuchó los fuertes ronquidos y pensó: ¡Cómo ronca esa viejita! Voy a ver si no es una crisis de enfisema pulmonar. Entonces ingresó al dormitorio, y cuando se acercó a la cama vio al cura con los hábitos alzados enseñando el chuchumbé. "¡Así que te encuentro aquí, viejo pedófilo!" dijo él." ¡Hacía tiempo que te buscaba!" Ya se disponía a  balacearlo, cuando se acordó que tenía una navaja suiza que le había cogido a un facha. Se dispuso a capar al curita. Luego, Caperucita pidió permiso al anarquista para usar su escopeta y coserse a balazos al cura.  

Las tres personas se sintieron felices. El anarquista le quitó la sotana al cura y se la llevó a su casa, como trofeo de guerra. La abuelita comió las verduras y el zumo de frutas que le trajo Caperucita Roja y se reanimó. Pero Caperucita Roja solamente pensó: "Mientras viva, me dedicaré a luchar contra el idealismo filosófico y la hipocresía criminal de estos curas guarros." Fue entonces que Caperucita adoptó algunas prácticas del anarquista. Decidió ser pirómana y reventar catedrales.


lunes, 11 de abril de 2016

Los 100 mejores cantantes


Los 100 mejores cantantes de la historia


Sé que parto de una subjetividad al escoger a estos cantantes como los mejores que ha dado la historia. Me propuse incluir personas que no se habían contemplado en otras listas, dado el anglocentrismo de las mismas. No parto del mejor al peor cantante, sino esta lista es una recopilación de personas, ninguna mediocre, que hicieron de su canto un arte. Si a usted no le agrada por lo menos alguien de la lista, debería revisar sus criterios musicales. 

Si usted considera que Filippa Giordano, Paulina Rubio, Justin Bieber, o los Gemeliers debieran estar aquí, esta lista no es para usted. Probablemente ni siquiera le gusta la música. Si usted me reclama el hecho de que no incluyo a cantantes de gran talla, probablemente tenga razón. 

Zoila Emperatriz Chávarri del Castillo, Yma Sumac, quizá la más grande genio del canto en ser grabada.





Carlo Broschi, el Farinelli. Cantante castrado italiano alumno de Porpora. Uno de los primeros grandes divos del canto. No existen grabaciones. Sin duda, el contratenor Philipe Jaroussky evoca de un modo digno sus cualidades.






Gaetano Majorano, Caffarelli. Otro de los grandes castrados instruidos por Nicola Porpora. Cecilia Bartoli interpreta una aria escrita para este cantante.







Senesino. Un contralto italiano que trabajó 15 años para Haendel. Esta aria suya la interpreta la contralto francesa Delphine Galou






Gaetano Guadagni. Mezzosoprano castrado italiano. Famoso por su rol de Orfeo. Esta aria suya la interpreta Janet Baker. Dejo también una versión en francés de la misma aria interpretada por María Callas.





Giovanni Battista, llamado Velluti. El último de los grandes castrati. Esta aria suya la interpreta el soprano masculino Michael Maniaci.






Michael Jackson, en palabras de Cecilia Bartoli el "castrato posmoderno". Un hombre de innegable talento vocal sobre el que pesaron acusaciones tales como "vender su alma al capitalismo" De niño me perdí un concierto suyo. Los boletos se agotaron. Una pena.



Maria Callas, soprano estadounidense de origen griego, soprano absoluta, llamada La Divina. Fue una de las cantantes más versátiles de la ópera. Combinaba en una sola persona la agilidad vocal, la potencia y la presencia escénica. Después de ella la ópera no volvió a ser lo mismo.



Enrico Caruso, tenor italiano. El primer divo de la historia en vender un millón de ejemplares grabados.



Freddie Mercury. Cantante, músico y compositor inglés de origen parsi.





Beniamino Gigli. Poseedor de una voz purísima y de una limpieza vocal admirable.



Mario del Monaco, tenor dramático. Una voz potente con un timbre oscuro. Tenía una destacada presencia escénica.



Luciano Pavarotti, el mayor tenor de la segunda mitad del siglo XX, menospreciado por sectores un tanto puristas. Ramón Vargas, por ejemplo, sostiene que los muchos discos de Pavarotti han ido en deterioro del arte.



Antonio Molina, genio de la copla española, maestro de la voz de cabeza. "El mismo general Franco, que le invitaba a cantar en el Palacio de San Ildefonso, en la Granja, todos los 18 de julio, le regaló un coche de importación (...)" *




*http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/molina_antonio.htm


Frank Sinatra, cantante y actor estadounidense. Fue llamado La voz. Fue uno de los cantantes de música popular más reconocidos de su tiempo.



Aretha Franklin, cantante de soul y gospel. La revista Rolling Stones la coloca en el puesto número 1. Dueña de una tesitura excepcional.



Joan Sutherland, soprano autraliana. Compartió escenario con Caballé y Pavarotti.



Renata Scotto, soprano lírico-spinto. Sus dotes histriónicas y su apego a la partitura la hicieron ganarse a la crítica.



Edda Moser, soprano dramática de coloratura con una extensa tesitura y destacada facilidad para los agudos.


Renata Tebaldi, tuvo desencuentros con María Callas. Especialista en roles puccinianos y en el verismo.




Mady Mesplé, cantante francesa, soprano coloratura de gran presencia.


Victoria de los Ángeles, soprano española de impecable fraseo y elegancia, dueña de una voy muy fina, aunque no tan potente como la de otras sopranos.



Ángela Peralta, Angelica di voce e di nome,  mezzosoprano mexicana de fama mundial. Interpreta Veronica Alexanderson.



Beverly Sills, soprano estadounidense de origen ucraniano. "La Reina de la Ópera Americana"



Amália Rodrigues, Rainha do Fado. La mayor cantante que dio Portugal.


Giuseppe di Stefano, un destacado tenor dueño de una excelente dicción y un timbre único. Fue la voz de tenor que más asiduamente acompañó en sus grabaciones a María Callas.



Alba del Castillo, soprano colombiana de extensa tesitura y sólida técnica vocal. Murió en la miseria.



Alfredo Kraus, tenor lírico ligero español. Uno de los mejores de la segunda mitad del siglo XX.


Dietrich Fischer-Dieskau. Considerado el mayor cantante de Lieder de su generación. Poseedor de una vasta cultura musical. Es padre de Martin Fischer-Dieskau, destacado director de orquesta.




Mirella Freni, soprano lírica italiana. Destacó en el papel de Mimi.



Lily Pons, soprano ligera francesa nacionalizada estadounidense. Se destacó por su papel el Lakmé.


Afred Deller. Rescató la voz del contratenor, así como el repertorio de la música antigua.



Leontyne Price, la primera mujer negra en convertirse en una diva de la ópera.  Poseedora de una voz de soprano con tintes oscuros.




Antonio Chacón, cantaor de flamenco. Uno de los máximos exponentes de finales del s XIX y principios del s XX.


Juan Diego Florez, tenor peruano. Uno de los mejores de la actualidad. Mi tenor vivo favorito.





Howling Wolf, músico afroamericano, cantante de blues.  Se colocó entre los principales artistas del su género.



BB King, cantante, músico y compositor de blues. Uno de los más influyentes de la historia.



Joselito, uno de los mayores niños prodigios del canto, si no es que el más grande. Fue descubierto por Luis Mariano. Gente sin escrúpulos se forró a su costa.


Ella Fitzgerald, The first Lady of song. Cantante de jazz, principalmente.






Louis Armstrong, trompetista y cantante estadounidense de jazz.




Whitney Houston, la artista más galardonada de todos los tiempos según Record Guinness.


Edith Piaf, mezzosoprano de música popular francesa. A pesar de las desgracias de su vida su música revela el gran amor que sentía por la misma.





Steve Wonder, tenor y músico de soul, rythm and blues, funk y jazz.



Teresa Stratas, soprano canadiense de origen griego.



Carlos Gardel, antes de él nadie había cantado tango.


Feodor Chaliapin, bajo ruso poseedor de una voz honda y poderosa. Jules Massenet compuso la ópera don Quijote especialmente para él.



Elvis Presley, El Rey del Rock. Su tesitura era de barítono.



Mattia Battistini. Fue llamado el Rey de los Barítonos. Fue uno de los últimos exponentes del bel canto.




Magda Olivero, soprano de gran expresividad. Conservó su voz hasta la ancianidad. Algunos dicen que su voz no es del todo bella, pero suple esta carencia con su emotividad.



Elisabeth Schwarzkopf, una soprano muy admirada a finales de la 2 Guerra Mundial. Fue denostada con el mote de La diva nazi, por desarrollar su carrera en este contexto. Karajan dijo que ella era, posibkemente, la mejor voz de Europa.







Mario Lanza, tenor estadounidense hijo de inmigrantes italianos.


Fiorenza Cossotto, mezzosoprano italiana, una de las mayores del siglo XX.




Giulietta Simionato, mezzosoprano italiana, una de las mejores de mediados del siglo XX. Compartió escenario con María Callas en el Palacio de Bellas Artes.



Teresa Berganza, mezzosoprano española. Una de las más destacadas intérpretes de Rossini, Bizet y Mozart. Toda una maestra en el porte y la elegancia.


Tito Gobbi, uno de los más grandes barítonos italianos. Intérprete de Wagner, Verdi y Strauss, entre otros autores.



Edita Gruberova, cantante eslovaca, soprano de coloratura. Especializada en el repertorio belcantístico.



Ewa Podles, contralto de amplia tesitura capaz de cantar con comodidad papeles de mezzosoprano. Alcanza graves firmes y notables.


Monserrat Caballé, soprano española, considerada una de las mayores del siglo XX. Compartió escenario con Freddie Mercury.


Sumi Jo. Herbert von Karajan la llamó "una voz del cielo"


Nate King Cole, pianista y cantante estadounidense de jazz y pop.


Manuel Vallejo, cantaor español. Gran conocedor de la técnica del cante. Interpretó todos los palos flamencos con gran maestría. Conocido por sus granaínas, seguiriyas, bulerías y fandangos.



El niño de la Huerta. Su mote viene del tiempo en que trabajó en una huerta. Poseedor de una voz ágil, de claro fraseo, de claro sentimiento.



Robert Johnson, tenor estadounidense. Fue conocido como el rey del blues.





Uum Kulthum, cantante egipcia de éxito internacional.



Otis Redding. Tenor. Fue llamado El Rey del Soul.



Sister Rosetta. Fue la primera gran figura del gospel. Conjugó lo sagrado de los espirituales negros y lo profano en su música.



Ginamaria Hidalgo, una de las más egregias sopranos argentinas. Su repertorio abarcaba desde Verdi y otros autores clásicos, hasta música popular argentina. Cantó algunos poemas de José Ángel Buesa.



Natalie Dessay, soprano ligera de coloratura. Quizá la más destacada en la actualidad.



Ewa Malas-Godlewska, polaca, soprano lírica de coloratura. Su voz, junto con la del contratenor Derek Lee Ragin fue usada para sintetizar la voz de Farinelli en la película de Gerard Corbieau



Mercedes Sosa, considerada la máxima exponente del folklore argentino.


Roberto Goyeneche, cantante de tango. Era experto en el manejo de la voz.



Gloria Gaynor, cantante de música disco y soul. Una de las más grandes estrellas de la música disco. I will survive, que fue convertida en un himno a la liberación femenina fue su mayor éxito.



Francisa Méndez GarridoPaquera de Jerez. Cantaora de flamenco.





Pepe Marchena. Cantaor de flamenco. Creador de la colombiana. Elogiado por Manuel de Falla y Charles Chaplin.



Jussi Björling. Tenor lírico sueco. Un destacado intérprete del repertorio italiano.



Plácido Domingo, tenor español que comenzó su carrera como barítono.


Raphael, el máximo exponente de la balada.



Julio Jaramillo. Apodado el Ruiseñor de América.



Celia Cruz. La reina de la salsa. ¡Azúcar!



Mohamed Abd el Wahab, músico de laúd y cantante egipcio. Un destacado intérprete de la música árabe.


Jorge Negrete, barítono mexicano que se inició en el mundo de la ópera. Aquí interpreta una canción del maestro José Alfredo Jiménez, genio de la música popular mexicana.


Abdel Halim Hafez, considerado uno de los 4 grandes de la música árabe. Apodado El Moreno Ruiseñor




Alain Vanzo, tenor francés. Fue una de las voces más destacadas de la posguerra. Posee una voz de gran belleza tímbrica.



Franco Corelli, tenor spinto italiano. Es una voz potente.


Richard Tucker. Fue una de las principales voces del Metropolitan Opera House. Especializado en el repertorio de Verdi y en los roles lídiroc franceses. También se destacó en roles puccinianos.




Tino Rossi, cantante y actor francés.



Diana Damrau, soprano de coloratura alemana, especializada en Mozart, Mahler y Strauss.



Luciana Serra, soprano de coloratura italiana.



Marilyn Horne, mezzosoprano especializada en papeles de Rossini y Händel.


Rocío Jurado, mezzosoprano española. Interpretó coplas andaluzas, flamenco y música popular. Aquí canta en homenaje a Camarón de la Isla.


Axl Rose, fue líder de Guns N' Roses. Se le cataloga como una de las voces más destacadas del Hard Rock.




Andreas Scholl, uno de los mejores contratenores actuales. Muchos lo consideran el contratenor más importante del mundo.

 



David Daniels, contratenor estadounidense. Fue soprano en su infancia. Se hizo tenor, pero al no encontrarse cómodo en dicha tesitura, se orientó a ser contratenor.



Max Emanuel Cenčić. Fue uno de los niños cantores de Viena, ahora es contratenor. 



Nina Simone, contralto estadounidense. Recibió el mote de "High Priestess of Soul"


Ray Charles, cantante, saxofonista y pianista de soul. La Revista Rolling Stone lo calificó como el mejor cantante masculino de todos los tiempos.




James Brown. Fue considerado una de las más grandes figuras del soul.



Bob Marley, músico, compositor y cantante jamaiquino. Estuvo comprometido con la ideología rastafari, una expresión del mesianismo que hizo culto de la figura de Haile Selassie.



Little Jimmy Scott. Sufría de síndrome de Kallman que le impidió experimentar la pubertad, por lo que su voz no cambio respecto a su niñez. 



Kurt Kobain, de Nirvana. Cantante estadounidense.



Mónica Naranjo, una voz destacada en el mundo del pop, donde no es habitual encontrar voces de tal calibre. También canta rock y dance.




Jon bon Jovi, tenor de rock líder de la banda Bon Jovi.


Danielle Licari, soprano francesa de música popular.


Zhang huo, cantante de ópera china. Si usted la escucha con oídos occidentales muy probablemente le desagrade


jueves, 10 de marzo de 2016

Cientificismo, fascismo y capitalismo


Esta es la crítica a una entrevista de Miguel Jara a Javier Peteiro, en el que este último afirmaba que el cientifismo es “una aberración ética facilitadora de un fascismo de nuevo cuño.

Esto, más que molestarme, me intrigó. Me pregunté, ¿qué entiende este sujeto  por fascismo? No lo que yo entiendo, por supuesto.

Hay una especie de pudor o temor social en el hecho de declararse a sí mismo cientifista, como si ello fuese un signo de ser un reduccionista, de ser positivista, cuando el positivismo rechazó el realismo. Ciertos religiosos, relativistas, subjetivistas y posmodernos suelen descalificarnos de ese modo. Ellos triunfan en el momento en que logran que uno se autocensure y tenga miedo a declarar abiertamente su posicionamiento.

Mucha gente usa el término fascismo a la ligera. Se usa contra aquello que nos parece violento, impositivo, incluso se tilda a los movimientos sociales contestatarios de usar “tácticas fascistas”. La palabra se ha vuelto un insulto que se lanza, muy a menudo contra aquellas posturas que nos parecen intransigentes, radicales, violentas…

Los fascismos son, a grandes rasgos, movimientos políticos de corte idealista que están claramente enfrentados con una visión materialista del mundo. Cito a Konstantinov:


“Desde el punto de vista de los filósofos idealistas, la base de todos los objetos y fenómenos del mundo es cierta sustancia ideal: la voluntad divina, la razón universal, la idea absoluta, etcétera. Por ejemplo, en el sistema filosófico de Hegel, el mundo es la forma de realización, de su ser-otro de la idea absoluta, de cierto principio racional e ideal divinizado, que en el proceso de autodesarrollo conoce su propia esencia por medio de la naturaleza y de la historia humana.” “La concepción idealista del mundo ofrece un cuadro falso, desfigurado, de la realidad. En oposición a eso, los representantes de la filosofía materialista han tendido siempre a la explicación natural, racional, de los fenómenos.”

El cientifismo moderado, que adscribe a unas bases filosóficas claramente materialistas y, por ende, contrapuestas al idealismo, no cubre los requisitos mínimos para encasillarse en esta definición. Cito a Mario Bunge:


"El materialismo es la fuerza filosófica que ha impelido algunas revoluciones científicas tales como la física atómica y nuclear, la biología evolucionista, la teoría química de la herencia, el estudio científico del origen de la vida, la fisiología de la mente y los avances más recientes de la paleoantropología y la historiografía. Lejos de alejarse del materialismo, la ciencia se está tornando cada vez más materialista en forma explícita. Lo está haciendo no sólo evitando el comercio con objetos inmateriales (fuerzas vitales, fantasmas, pensamientos desencarnados, fuerzas históricas supramateriales, etc.), sino también, y de hecho especialmente, estudiando entes materiales".

Gerard Radnitzky ha escrito que el cientificismo es "la creencia dogmática de que el modo de conocer llamado 'ciencia' es el único que merece el título de conocimiento, y su forma vulgarizada: la creencia de que la ciencia eventualmente resolverá todos nuestros problemas o, cuando menos, todos nuestros problemas 'significativos'. Esta idea se sustenta en un desconocimiento de lo que es el cientifismo. El cientifismo es, en cierta forma, una posición antiautoritaria: son las pruebas, datos y observaciones los sujetos los que sustentan las teorías, si bien el científico se encarga de sistematizar el conocimiento. El cientifismo no respalda la creencia de que el conocimiento resuelva por sí mismo los problemas humanos. Si bien existe un progreso en el conocimiento, no se corresponde necesariamente con un progreso moral, progreso moral del que podemos dudar. Si alguien tiene qué resolver los problemas fundamentales somos los seres humanos, de la mano de la ética.

En ciencia lo esencial es probar lo que se afirma y rechazar tanto la autoridad ajena como la que uno pueda autoconferirse. La modestia del investigador es esencial para evitar los sesgos y valorar debidamente los trabajos de otros. El cientifismo también es un posicionamiento de tipo político, en un sentido amplio. Apuesta a combatir lo que quiere hacerse pasar por científico, cuando no lo es. Las afirmaciones sobrenaturalistas de la religión y las pseudociencias son dos claros ejemplos. El conocimiento revelado y la experiencia estética son formas de un saber no científicas, porque carecen de contenido teórico.  El poeta y el profeta penetran en la realidad a través de la metáfora, las imágenes, así como otros recursos de la palabra y el símbolo. Expresan, desde la subjetividad o la intersubjetividad los significados que le confieren al mundo. Malinowski advierte:


"El mito no es una explicación destinada a satisfacer una curiosidad científica, sino un relato que hace revivir una realidad original y que responde a una profunda necesidad religiosa, a aspiraciones morales, a coacciones e imperativos de orden social, e incluso a exigencias prácticas. (...) El mito desempeña una función indispensable: expresa, realza y codifica las creencias; salvaguarda los principios morales y los impone; garantiza la eficacia de las ceremonias rituales y ofrece reglas prácticas para el uso del hombre."

Cuando el mito, que no tiene una curiosidad científica, o la pseudociencia  intentan usurpar el papel de la ciencia es cuando estamos en problemas. El mito hace afirmaciones que no le corresponden, mientras la pseudociencia falsifica la misma.

El mito y el fenómeno religioso es un tema que se aborda desde las ciencias sociales desde una perspectiva antropológica o sociológica. Se dice que el mito es una verdad demasiado profunda para ser aprehendida por la lógica. Pero en el momento que alguien, amparado en el mito, cualquier mito, pretende sustituir el conocimiento científico con pseudotesis como el creacionismo, o pretende imponer normas morales universales, podemos descartarlas sus afirmaciones.

El cientifismo moderado puede definirse desde esta postura filosófica: lo que puede conocerse de modo científico se conoce de modo científico. No niega, de ningún modo, otro tipo de verdades, sino que postula que el método es la herramienta más útil para comprender y describir aquello que compete a su campo de estudio. El cientifismo moderado plantea preguntas acerca de los fenómenos naturales. Para completar exitosamente este paso cabe hacerse las preguntas correctas. Las pseudopreguntas, según Carnap, no tienen sentido alguno. La ciencia, después se hace una debida investigación y, a la luz de las observaciones, se plantea una hipótesis o conjunto de hipótesis que serán puestas a prueba ya sea con un experimento o, en el caso de las ciencias sociales, con trabajo de campo y los métodos de la investigación cuantitativa y cualitativa. Con los datos obtenidos se rechazan o comprueban las hipótesis. Si las hipótesis resultan falsas, se vuelven a formular. Si las hipótesis resultan ciertas, se sistematiza este nuevo conocimiento, ya sea como una corrección o añadidura a teorías preexistentes o la formulación de una nueva teoría o ley.

Los fascismos tienen poco que ver, si no es que nada, con los diversos niveles de la ciencia y sus respectivos métodos de investigación. Nunca falta quien considere al cientifista una especie de guardián de la llamada fe científica.  

Personas como Javier Peteiro que, entre otras cosas, acusan al cientifismo de ser “una aberración ética facilitadora de un fascismo de nuevo cuño” El cientifismo no se basa en principios filosóficos afines al fascismo. Es profundamente materialista. La ética es la que se encarga de dotar de un sentido práctico al conocimiento.

El cientifismo moderado no es enemigo de la filosofía, sino que descansa en postulados filosóficos que afirman que la realidad existe independientemente que se la piense. La totalidad del universo de lo físico corresponde al universo de lo natural y de lo que puede conocerse. 

Si bien el producto de la investigación científica ha sido apropiado por el capitalismo, ya que es el sistema en que nos desenvolvemos, esto no quiere decir que las ciencias sean en sí idealistas, como lo es el neoliberalismo. La doctrina neoliberal, según Bolívar Echeverría, puede ser equiparada con una religión cuyo dios es el mercado y cuyo fetiche son las mercancías. El cientificismo tiene como reto liberarse de las ataduras que lo atan al sistema capitalista y a la ideología colonial. El cientifismo aspira a liberarse del autoritarismo y la doxa que lo contamina y deforma. "En ciencia no hay autoridades, a lo mucho, hay expertos" decía Sagan.

Se nos acusa a los antropólogos de cuño cientifista de ejercer una violencia contra los otros tipos de conocimiento. Personajes como Foucault aseguran que la episteme es "el marco de saber acorde a la determinada "verdad" impuesta desde un poder en cada época"  Esta definición relativiza el conocimiento. La realidad material no va a cambiar su naturaleza por mucho que el poder diga una u otra cosa. El poder nos podrá engañar y hacer creer que la materialidad del mundo, que han construido ellos, les da la razón.

El nacionalismo estatal es un tipo de religión de Estado que se da en las sociedades presuntamente laicas. Tiene ceremonias religiosas disfrazadas de actos cívicos. El nacionalismo recurre a un mito de origen o bien lo inventa. Tiene sus símbolos  de culto. Incluso, alguien que ridiculiza los símbolos patrios puede enfrentarse a una sanción, como si se tratase de una blasfemia hacia determinado credo religioso. El nacionalismo, según Krishnamurti

“Causa divisiones entre los hombres, clasificaciones, guerras y destrucción (…)” Es la “identificación con lo más grande, con la patria, con una idea, es evidentemente una forma de autoexpansión.” “El nacionalismo no sólo causa conflictos externos, sino frustraciones íntimas; y cuando uno comprende el nacionalismo, todo el proceso del nacionalismo, éste se desvanece. “
Antonio García Trevijano señala:


     “El germen antidemocrático de los nacionalismos lo genera la mistificación intelectual de hacer de la nación una persona; de atribuirle cualidades, capacidades y vocaciones que sólo pueden tener las personas individuales, sean físicas o morales. Y ni las naciones ni los pueblos son personas morales. La asimilación de los pueblos a las personas, en sentimientos o en derechos, no puede traspasar el campo de la metáfora, la analogía o la poesía. Si no se respeta esta frontera, si se concibe a las naciones como organismos superpersonales, si se piensa que los pueblos tienen un alma o un espíritu colectivo que los anima y dirige al modo de las vocaciones en las personas individuales, como creyó el idealismo alemán primero y el historicismo después, si se les reconocen derechos de autodeterminación cuando no son siervos, ya no hay obstáculo intelectual que impida hacer de las naciones sujetos inmorales de la historia para seleccionar las fuertes.”

La modernidad capitalista tiene sus propios dogmas de fe, la lógica del valor viene a ser su dios. Dice Bolívar Echeverría en Vuelta de Siglo “lo que la modernidad capitalista ha hecho con Dios no es propiamente “matarlo”, sino sólo cambiarle su base de sustentación y, con ella, su apariencia” La modernidad olvida a aquellas personas involucradas en el proceso de producción y le da un valor metafísico a la mercancía. Esto es idealismo. El cientifismo con un compromiso ético y social no puede estar al servicio del idealismo filosófico, hermano gemelo de la religión. El nacionalismo, las religiones y el capitalismo son vástagos de esa filosofía. Antes, debe hacer evidente su contradicción, para poder disolverlas. 

Las personas tienen muy distintos intereses. Y no podemos anteponer sus intereses por sobre el conocimiento científico. Dice Felipe Pardinas, en Metodología y técnicas de investigación en ciencias sociales


“(…) el rasgo ético de la metodología que quisiera destacar más es que la ciencia debe estar al servicio de la comunidad humana (…) La ciencia puede tener valor por la ciencia misma, la investigación por la investigación misma, porque todo ello a la larga suele ser beneficioso para los seres humanos. (…) en el servicio de la comunidad humana, no en los intereses particulares de un grupo o de una clase social exclusivamente.” En este caso es la ética la que se encarga de del uso que se le da a la ciencia.

Otro tópico que se usa para atacar el cientifismo es que la ciencia es la religión de nuestro tiempo. ¿Es esto cierto? Para empezar, la religión se basa en el mito. El mito es un relato que se opone a logos, lo que es racional. Tiene su propia lógica interna.  Sirve para normar la conducta, confiere significado a la existencia, dota de sentido, explica el origen del mundo... La ciencia no se opone al logos ni hace juicios morales acerca de la realidad. El cientificismo es teorético, y no se ocupa de lo moral, que no puede ser objetivable. La ética, en la aplicación del conocimiento, juega un papel primordial. Es una ética que no pretende fijar modelos morales absolutos, sino indagar en las consecuencias sociales, ambientales que se deriven de la praxis científica. La ética no puede hacer afirmaciones tajantes del tipo "Matar es malo" , ya que, según Carnap, muestra un deseo pero no afirma nada. 



Dice Miguel Jara, en su artículo Podemos, la homeopatía, los “antivacunas”, los “chemtrails” y otras conspiraciones cientifistas:

"Resulta curioso que todo aquello que no beneficie a las multinacionales y patronales de los sectores económicos estratégicos sea criticado como “pseudociencia
”. 

Esto es una generalización apresurada. Calificamos de pseudociencia aquella afirmación que se presenta como ciencia y no se basa en un método científico, o ya está en franca contradicción con el los fenómenos que sí están sistematizados en teorías y sobre los que dice apoyarse.

Puede afirmarse que los fascismos son doctrinas totalitarias. La generalidad de ellos se caracteriza por un nacionalismo exacerbado, por el culto al Estado, el autoritarismo, la violencia,  el militarismo, el propagandismo, el terrorismo y el racismo. Tomemos estas últimas cualidades como secundarias, si bien se desprenden del idealismo antes mencionado. Es evidente que el cientificismo moderado no adscribe a ninguna de estas ideologías.

En resumen, no hay elementos que respalden la idea que el cientificismo o ya es fascista o está al servicio de los fascismos. Antes bien, el cientificismo, bien mirado, es la forma más confiable para obtener conocimiento.  Rechaza toda autoridad de tipo personal, y le da la palabra a las pruebas que construye el conocimiento teórico y, en segundo lugar, a la ética que debe ocuparse de sus aplicaciones. Es un posicionamiento filosófico y político, en un sentido amplio, que busca transformar a la sociedad. El cientificismo, incluso,  puede ser definido como una base teórica que permite construir un discurso antifascista, no uno fascista, con el que no se corresponde ni en intenciones ni en métodos. 


Bibliografía: 

Miguel Jara. (2011). J. Peteiro: "El cientificismo es una aberración ética facilitadora de un fascismo de nuevo cuño" (II). 2016, de Blog de Miguel Jara Sitio web: http://www.migueljara.com/2011/12/17/j-peteiro-el-cientificismo-es-una-aberracion-etica-facilitadora-de-un-fascismo-de-nuevo-cuno-ii

F. Konstantinov &c.. (1986). Fundamentos de la filosofía marxista-leninista. 2016, de Editorial Pueblo y Revolución Sitio web: http://www.filosofia.org/mat/mm1977a.htm

La afirmación de Bunge sobre el materialismo: 

Materialismo y ciencia. 2016, de Editorial Laetolli Sitio web: http://www.laetoli.es/biblioteca-bunge-editorial-laetoli/113-materialismo-y-ciencia-9788492422609.html

Mariano Artigas. (1989). El cientificismo, hoy. 2016, de Grupo ciencia, razón y fe Sitio web: http://www.unav.edu/web/ciencia-razon-y-fe/el-cientificismo-hoy#a

Michel Foucault. (2013). Michel Foucault, obras destacadas, Vigilar y castigar. de Grupo sociología Sitio web: http://vbiondini.blogspot.mx/2013/05/vigilar-y-castigar.html

Jiddu Krishnamurti, La libertad primera y última, http://www.jiddu-krishnamurti.net/content/es/la-libertad-primera-y-ultima/la-libertad-primera-y-ultima-24.inc

Mónada Republicana. (2015). La ideología nacionalista. 2016, de Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional Sitio web: https://mcrcalicante.wordpress.com/2015/06/08/superestructura-la-ideologia-nacionalista/comment-page-1/

B. Echeverría, Vuelta de siglo, México, ERA, 2006, p. 44.

Felipe Pardinas. (2005). Metodología, personalidad y sociedad. En Metodología y técnicas de investigación en ciencias sociales(p.20). México, D.F.: Siglo XXI editores

Miguel Jara. (2014). Podemos, la homeopatía, los “antivacunas”, los “chemtrails” y otras conspiraciones cientifistas. 2016, de Blog de Miguel Jara Sitio web: http://www.migueljara.com/2014/06/16/podemos-la-homeopatia-los-antivacunas-los-chemtrails-y-otras-conspiraciones-cientifistas/

Wikipedia. (2016). Fascismo. 2016, de Wikipedia Sitio web: https://es.wikipedia.org/wiki/Fascismo

Bibliografía adicional sugerida: 

Rudolf Carnap. (2004). De dios y el alma. Pseudopreguntas en metafísica y teología. Signos filosóficos, vol. VI, 150-160. 2016, Universidad de Granada Base de datos.